Cuenta que fue la prematura muerte de su hermana lo que desencadenó su actividad artistica.
Que hasta ese momento, había pasado su vida trabajando en un astillero, pero que la desaparición de su hermana le hizo reflexionar sobre lo que tenía y sobre lo que había perdido. Su obra es como su diario.
Sus instalaciones siguen complicados patrones, laberintos intricados, estrechos, complicados.
Y todos hechos con sal, por la relación que en la cultura japonesa, la sal tiene con la muerte, con la purificación y con el duelo.




Me ha recordado a los dibujos de Neil Buchanan en Art Attack (el Manitas).
ResponderEliminarque barbaridad...vaya pulso que tiene este hombre....y paciencia pa aburrir...
ResponderEliminarestoy de acuerdo con la chica del comentario de arriba...
gracias por descubrirme gente talentosa!